My profile...

My profile...

martes, 9 de enero de 2007

EL OLVIDO QUE SEREMOS

Jorge Enrique Pulido

Dos dias en Moraleja, que mas que una finca en la Calera, es la última frontera, si hablamos de los límites entre el paraiso y esta tierra.

Dos dias de reposo antes de comenzar y continuar caminos.

Dos dias para enfrentarse con el olvido que seremos y sentir propia, la parte de estas hojas que nada tiene que ver con el amor del padre y del hijo, sino con la muerte, con el momento de halar el gatillo, con el verdugo, con la motocicleta encendida esperando a quienes, por dos mil pesos, acaban con la vida de quien sea.

No haber visto entrar nunca el padre que te da besos estruendosos, pero descubrir, aunque tarde, un verdugo entre las mismas cuatro paredes que te oyeron tocar flauta dulce. Sentir tanta rabia por no haber tenido la malicia suficiente para sospechar, que cuando las noticias lamentaban la muerte de un hijo de la patria, en la casa, a la semana siguiente, y con gran festejo, se estrenaba sala, comedor y alcoba. O no ver que su repentino viaje a Neverland, coincidia con un gran malestar nacional. Y como la cegera del amor filial, se desenteraba de los procesos y no cuestionaba las fortunas amasadas en horas, y que para cuando hubo conciencia de todo aquello, fué demasiado tarde, ya habiamos perdido un hermano.

Tantas cosas que se vivieron y que ahora mas que nunca, agradezco sean recordadas y que no queden impunes los asesinos de la vida, asi tengamos algunos que recordar, a fueza de justicia, los nombres de quienes mas quisimos, para que paguen, al fín, por su barbarie.

Hay quienes no merecen ser olvidados, sea por bondadosos o por despiadados.

Y de este libro, advierto, que estar en el envés de la historia, nos acelera el olvido.



martes, 2 de enero de 2007

GRACIAS TOTALES

Si algún día se preguntaron porque no he podido superar esta inmadurez y porque a veces parezco de 10 años, pues creo que esta foto tiene la respuesta: Mis amigos no me han dejado crecer, no soy yo, son ellos...
Llega un nuevo año y como siempre acompañado de resúmenes y propósitos. Pero esta vez dejaré la lista de la media noche del último día para otros y continuaré el camino que comencé y que realmente no se ve afectado en nada por el cambio del 6 al 7.
Si, quedan recuerdos. Tantos tan buenos y por fortuna muy pocos que no lo fueron pero que multiplicados no dan cero... y además llego a mi ciudad y la encuentro mas primaveral que siempre con su nuevo recorrido por Carabobo, con avenidas de primer mundo, compitiendo en iluminación con el mismo sol, con desfile de sonrisas, con amigos en cada esquina, con J&C delicias, con Las Rada, con piscina olímpica descubierta y llena de sol, con amigos nuevos y con los de siempre. Con Namaria Bolívar y ahora con Gloria Barrientos a quien debo tanto por su compañía incondicional. Con mi hermanita y mi familia. Y hasta con Pala y Piedad... Que maravillosa navidad. Aún no recupero mi voz de tanto hablar, cantar y salir en la madrugada del bar de turno.
Pero bueno, ese es el precio que se paga por volver a casa. Y si que me sentí en ella. Gracias por sus horas en silencio escuchando la misma historia una y otra vez. Gracias por darme alivio y ayudarme a encontrar otros caminos. Gracias por tanta paz y por recordarme la maravillosa persona que soy. Ahora tengo tanto de mi como para reinventarme y comenzar de nuevo, renovada y feliz.
Gracias siempre.
Gracias,
muchas gracias.