Tan disímiles son las cárceles
como cada albedrío.
No es la suma de paredes,
ni el grueso de los barrotes,
es la "vocación de cautivo":
dar el divorcio a la esposa servil,
la vida a crédito,
las medallas de oro,
como cada albedrío.
No es la suma de paredes,
ni el grueso de los barrotes,
es la "vocación de cautivo":
dar el divorcio a la esposa servil,
la vida a crédito,
las medallas de oro,
la soledad por miedo al amor,
el paraíso.
el paraíso.